miércoles, 29 de junio de 2016

El arte cretense

Pese a que no se encuentran circunstancias económicas ni sociales distintas de su mundo circundante, el arte cretense presenta un arte colorido, irrefrenable y alegre.

Tal vez la diferencia esté en parte en el papel relativamente subordinado que tenía la religión en la vida pública cretense.
No se han encontrado construcciones de templos ni estatuas monumentales de dioses.
Es un arte que parece más libre estilísticamente y más amante de la naturaleza.
Otros historiadores interpretan que el arte cretense no es que sea más naturalista que el arte egipcio pero sí produce una impresión de mayor naturalidad, no tanto por los medios utilizados sino por la osadía en la elección de los temas, ya que hay una renuncia a la solemnidad representativa y una preferencia por lo profano y lo episódico.

La disposición de los elementos de la composición es más libre, "casual".
También tiene sus convencionalismos antinaturalistas y sus formas abstractas:

  • descuida la perspectiva
  • ausencia de sombras
  • las formas de la figura humana se pintan más estilizadas que las de los animales
El arte cretense pasó de una etapa completamente geométrica (influida quizás por el Neolítico) pasando por un naturalismo extremo hasta una estilización "poco académica".
Esa pérdida de "frescura y naturalidad" algunos investigadores la atribuyen a la influencia de tribus helénicas, y otros la relacionan a la actividad artística a escala industrial y con su producción masiva para la exportación.

viernes, 27 de mayo de 2016

Mesopotamia - El arte babilónico

A pesar de la existencia de una economía basada predominantemente en el comercio y la industria, la moneda y el crédito, el arte tiene un carácter más disciplinado, invariable y menos dinámico que el arte egipcio.

Esta mayor rigidez formal del arte babilónico, que existe junto a una economía más ágil y más directamente ligada a la vida urbana, se opone a la tesis sociológica que dice que el estilo rígidamente geométrico está relacionado a una agricultura tradicionalista,y el naturalismo a una economía urbana más dinámica.

En Mespotamia el oficio artístico era aún más impersonal que en Egipto, y entre arte y artesanía no había una distinción ni terminológica ni práctica.
El Código de Hammurabi menciona a los arquitectos y escultores al lado de los herreros y zapateros.

Características:
- La figura humana en estricta frontalidad, con la cabeza en franca vista lateral.
- Las partes caractísticas del rostro -nariz y ojo- se presentan considerablemente aumentadas, así como la frente y la barbilla.


Este principio antinaturalista de la frontalidad se ve claramente en los llamados Guardianes de la Puerta, los leones y toros alados de la escultura arquitectónica asiria. 

lunes, 16 de febrero de 2015

La situación del artista y la organización del trabajo artístico en Egipto

Durante mucho tiempo, los únicos sostenedores ("sponsors", se diría hoy) de los artistas fueron los sacerdotes y los príncipes.

Los artistas, que trabajaban en talleres, eran empleados libres o forzados, como jornaleros o esclavos, que tuvieron como sus primeros clientes regulares de obras de arte a los sacerdotes.

Al principio sus creaciones consistían, en su mayor parte, en ofrendas a los dioses; y en monumentos reales, en accesorios para el culto a dioses o al monarca, en instrumentos de propaganda que servían o a la fama de los inmortales o a la fama póstuma de sus representantes.

El estamento sacerdotal y la casa real formaban parte del mismo sistema hierático.
Exigían imágenes solemnes, súblimes, estilizadas, y pretendían prevenir innovaciones artísticas así como reformas de cualquier clase, pues temían toda modificación del orden de cosas existente y declaraban las reglas tradicionales del arte tan sagradas e intangibles como el credo religioso tradicional y las formas heredadas del culto.

Cada uno de ellos buscaba en el artista un aliado para la lucha por el mantenimiento del poder.

No podía darse un arte autónomo, creado por motivos y con fines puramente estéticos.
De hecho, los pintores y escultores en Egipto seguían siendo anónimos artesanos.
Se conocen nombres de arquitectos y esculltores a los que les fueron conferidos, como si fuesen altos funcionarios del Estado, honores sociales, pero, en conjunto, el artista sigue siendo un artesano innominado

El arte de los períodos más antiguos es menos "arcaico" y estilizado que el de los posteriores períodos.
Es en el Imperio Medio cuando se desarrollan los rígidos convencionalismos del arte cortesano-religioso, que no dejan surgir ninguna forma expresiva espontánea.

Principios rectores:

  • idea de un orden superior, supraindivisual y social
  • formas estáticas y convencionales
  • la autoestilización de la clase alta exige que no se permita ser retratada como realmente es sino como tienen que aparecer de acuerdo con ciertos sagrados modelos tradicionales, alejados de la realidad y el presente.
En el Imperio Antiguo:
En el retrato, el KA, esto es, el espíritu protector del muerto, debía encontrar de nuevo, en su verdadera figura fiel a la realidad, el cuerpo en el que antaño habitó. El naturalismo de los retratos tiene su explicación sobre todo en ese propósito mágico-religioso.
En el Imperio Medio:
El rpósito de la representación tiene preponderancia sobre la significación religiosa. Por eso los retratos pierden su carácter mágico y con él su carácter naturalista. No hay un retrato del rey sino un monumento del rey: su expresión ideal.

En ninguna otra época de la historia del arte se ve tan claramente como aquí, que la elección entre naturalismo y arte abstracto es una cuestión de INTENCIÓN y no DE APTITUD.

Lo que tenemos entonces en una "imagen conceptual", con el racionalismo como el rasgo carcterístico de su técnica:
  • Renuncia a la perspectiva, a los escorzos y a las intersecciones.
  • Renuncia al ilusionismo naturalista
  • El principio dominante es el principio de la frontalidad.
Principio de frontalidad:
  • La figura, en cualquier posición, muestra al observador toda la superficie toráxica, de manera que el talle se puede dividir con una línea vertical en dos mitades iguales.
  • Las piernas de una figura deben ser dibujadas siempre de perfil, y ambas deben ser vistas desde la perspectiva de la cara interna, es decir, desde el dedo gordo.
  • la pierna que se adelante y el brazo que se extienda deben ser lo más alejados del observador.
  • la parte derecha de la figura representada es siempre la que está vuelta al observador.
Estas reglas fueron observadas estrictamente por el sacerdocio y la corte, por el feudalismo y la burocracia del Imperio Medio.
Las condiciones sociales no cambian hasta el Imperio Nuevo que surge de las revueltas tras la invasión de los hicsos, donde Egipto queda aislado y encerrado en sí mismo.

Amenofis IV -Ekhenaton-, creador de una religión (idea de monoteismo) fue el primer innovador consciente del arte. Él es el primer hombre que hace del naturalismo un programa consciente y lo opone al estilo arcaico.

Características:
  • Actitud dinámica que se complace en los descubrimientos
  • Se pretende describir una íntima vida espiritual, individual
  • Intento de perspectiva en los dibujos
  • Mayor coherencia en la composición de grupos
  • Interés más vivo por el paisaje
  • Preferencia por la pintura de escenas y acontecimientos diarios
  • Rechazo al viejo estilo monumental
  • A pesar de todas las innovaciones, sigue siendo cortesano, ceremonioso y formal.
Siguen vigentes:
  • el principio de frontalidad
  • la técnica del "acabamiento"
  • las proporciones de acuerdo al rango
  • las reglas de la corrección formal
La escultura es todavía un ARTE SEÑORIAL.
Al soberano ya no se lo pinta como un dios pero todavía está sujeto a la etiqueta de la Corte, aunque las manos y los pies estén dibujados con mayor corrección anatómica y las articulaciones se muevan con más naturalidad.

En la época del Imperio Nuevo los medios expresivos del naturalismo son tan ricos y sutiles que deben tener tras de sí un largo pasado de preparación y perfeccionamiento.
¿De dónde provienen?
El naturalismo había sido una corriente subterránea latente en el arte egipcio.
El egiptólogo W. Spiegelberg aisla esta corriente del resto de la actividad artística y la llama "arte popular" egipcio pero no se poseen evidencias de que haya existido como arte paralelo en forma independiente. Según Hauser la fisura que existe no se abre en dos caminos del arte egipcio sino que está presente en las obras mismas.

Los miembros de la clase señorial son retratados siempre con el estilo cortesano representativo, mientras que los de la clase inferior son a menudo retratados con el estilo naturalista vulgar. Los dos estilos no se diferencian por la conciencia del artista o del público, sino por la naturaleza del tema que se quiere representar.


El arte en el paleolítico y el neolítico

Arnold Hauser, en su "Historia social de la literatura y el arte" (Vol I. Editorial Guadarrama, 1980) aclara que no existe paralelismo alguno entre el arte prehistórico y el arte infantil o el arte de las razas primitivas actuales, ya que éstas últimas son racionales, no sensoriales.

Los dibujos naturalistas del paleolítico ofrecen la impresión visual de una manera directa y pura, libre de añadidos o restricciones intelectuales. Esta capacidad desaparece en el Neolítico porque el hombre sustituye la inmediatez de las sensaciones por el estatismo de los conceptos.

En el paleolítico los cazadores primitivos tenían que recoger o capturar su alimento y no creárselo por sí mismos, entonces el arte tenía una función pragmática: era el medio utilizado para una técnica mágica. El arte era la "trampa" y también la satisfacción del deseo -el animal capturado- a la vez.
Se podría decir entonces que la representación pictórica era la anticipación del efecto deseado. Es decir, no tenía una función simbólica sino una acción objetivamente real.

Esta teoría -del arte como respuesta a un fin práctico- es opuesta a otra que plantea el surgimiento del arte como un pasatiempo análogo al juego, la teoría "del arte por el arte".


Para Hauser, la explicación del arte paleolítico como una forma expresiva u ornamental es insostenible porque las pinturas están ubicadas en lugares inaccesibles y oscuros, y el hecho de la superposición de pinturas indica que se trataba de lugares convenientes para realizar la magia, no un acto artístico.

Es probable que el arte figurado haya sido concebido al principio en forma desinteresada y que, una vez concebido y realizado -quizás hasta por su propio acto creador- haya sido susceptible de ser considerado como poseedor de un uso mágico.

Es justamente la relación de la pintura paleolítica con la magia la que nos ayuda a explicar el naturalismo de este arte: la representación cuyo fin era crear un doble del modelo no podía ser sino naturalista.`

H. Breuil concluye "Si el arte por el arte no hubiese nacido, el arte mágico o religioso no habría existido nunca. Por otro lado, si las ideas mágicas no hubiesen permitido incluir en las más graves preocupaciones de la vida real al arte nacido por sí mismo, éste último, demasiado débilmente ligado a las ocupaciones esenciales de la vida cotidiana, habría corrido el riesgo de permanecer embrionario".

Para Antoine Bon (Introducción general a la historia del arte. Librería Hachette, Bs. As. 1947), las figuras están distribuidas sin una noción de la perspectiva.

La pintura paleolítica es realista pero no es una reproducción total de los elementos del modelo, sino por la elección -consciente o no- de algunos elementos juzgados como indispensables.

El artista no sólo dibuja los detalles visibles desde su ángulo de encuadre, sino también otros que le parecen necesarios, aunque no sean visibles más que para un observador colocado en otra parte (realismo intelectual).





En el neolítico, la actitud naturalista se transforma en una intención artística geométricamente estilizada.

El arte tiende ahora a fijar la idea, el concepto. Los hombres comienzan a crear símbolos en lugar de imágenes similares a la realidad.

Este cambio en el arte es parte de un cambio revolucionario y decisivo en la cultura, que consiste en que, en vez de recolectar o capturar su alimento, el hombre lo produce.

El hombre más o menos se independiza del destino, del azar o la casualidad.
Posee una tierra que rotura, animales que aprende a domesticar, crea herramientas, tiene provisiones alimenticias. La sociedad comienza a diferenciarse en estratos y clases y se comienza a dar una organización del trabajo.

A partir de estos cambios en el modo de vida se producen otros cambios:
- los ritos y cultos sustituyen a la magia y a la hechicería
- surge la idea de toda clase de demonios y espíritus benéficos y maléficos
- la adoración de los espíritus, la fe en las almas y el culto a los muertos (animismo) genera también la necesidad de ídolos, amuletos, símbolos sagrados, etc.
- el animismo divide el mundo en realidad y suprarrealidad.


En resumen:

La magia del Paleolítico
  • tiene una cosmovisión monista
  • se adhiere a lo concreto
  • tiene un pensamiento dirigido a la vida de este mundo
El animismo del Neolítico
  • tiene una cosmovisión dualista
  • se inclina a la abstracción
  • tiene un pensamiento dirigido a la vida del más allá.
Dos factores determinan el cambio de estilo:

1. El paso de una economía parasitaria a una economía constructiva y productora.
2. La sustitución de la imagen monística del mundo por el sentimiento dualístico de la vida.

En el neolítico el arte es animista.
El animista representa la realidad, no como la imagen de una esencia homogénea, sino como la confrontación entre dos mundos.

El estilo del arte neolítico es formalista, geométrico-ornamental, y está directamente relacionado a una organización severa y conservadora de la economía, a una forma autocrática de gobierno y a una perspectiva hierática de la sociedad, impregnada del culto y la religión. 

Fue con los creadores de las pinturas de animales hechas en el paleolítico con la mencionada finalidad mágica que se dio la primera especialización y división del trabajo.
Porque estos "artistas-magos", dotados de poderes y reverenciados como hechiceros, quedaron liberados de la obligación de buscar el alimento.
Esta liberación habla incluso de la relativa mejoría de las condiciones vitales, y significa que el grupo puede permitirse ya el lujo de la existencia de "ociosos". 

Es entonces cuando se da la separación entre arte sagrado y arte profano.
El arte sagrado es realizado exclusivamente por magos-sacerdotes, y el arte profano queda limitado a la artesanía de las mujeres y a la industria doméstica.
Según Hörnes, "ese estilo geométrico es, ante todo, un estilo femenino; tiene un carácter femenino y lleva al mismo tiempo la huella de la disciplina y la domesticación". Se realiza un reparto de funciones por sexo pero no constituye una "clase artística".

Será con el comienzo del comercio, la formación de ciudades y mercados, el crecimiento de la población y la creciente división del trabajo que los creadores de imágenes de espíritus, dioses y hombres, de utensilios decorativos, abandone el ámbito del trabajo doméstico y pase a ser un especialista que viva de su oficio: el artesano.

lunes, 24 de noviembre de 2014

El impacto de la invasión islámica en Occidente. Siglo IX. El inicio de la Europa medieval.

Occidente, a lo largo de toda su historia, había recibido su civilización siempre de Oriente a través de los fenicios, los griegos y los romanos. De alguna manera había vivido siempre gracias al Mediterráneo, y ahora, por primera vez, estaba obligado a vivir de sus propios recursos.
Fue en ese momento que el Imperio franco va a sentar las bases de la Europa medieval. Y según el historiador Henri Pirenne, sin el Islam el Imperio Franco nunca hubiese existido, así como Carlomagno resulta inconcebible sin Mahoma.

Carlomagno, al tomar el título de emperador romano y de Augusto creyendo reanudar la tradición antigua romana, en realidad la rompió. El antiguo imperio, reducido a las posesiones de Constantinopla, se convierte en un imperio oriental yuxtapuesto y ajeno al nuevo Imperio de Occidente. Es un imperio esencialmente continental, un estado cerrado en una situación de aislamiento casi completa.

Desde mediados del siglo VII se observa el declive del comercio marsellés a medida que los musulmanes avanzan sobre el Mediterráneo. Sus flotas y flotas de piratas arrasan las costas, saquean e incendian ciudades y capturan a sus habitantes para venderlos como esclavos.
La desvastación en algunos lugares fue tan completa que en muchos lugares llegó incluso a desaparecer la población. El carácter continental del imperio franco era tal que quedó demostrado en su incapacidad para organizar la defensa de sus costas contra los sarracenos como contra los normandos: el imperio no tenía defensa naval ni poseía flotas, o las que tenía eran improvisadas.

El comercio en la época carolingia se reduce a poca cosa. Monopolizado casi exclusivamente por judíos, queda reducido al transporte de toneles de vino o sal, y al tráfico prohibido de esclavos y baratijas.

Una señal clara de la decadencia del comercio está dada por la reforma monetaria

viernes, 14 de noviembre de 2014

El comercio del Mediterráneo hasta finales del siglo VIII - El orden mundial antiguo cae con el Islam

Si se observa al envejecido Imperio Romano, lo primero que uno advierte es su carácter mediterráneo. El mar es, a la vez, la garantía de su unidad política y de su unidad económica. Su existencia depende del dominio que se ejerza sobre él.

Al final el siglo III se percibe una indudable decadencia: la población disminuye y los gastos crecientes del gobierno esclavizan cada vez más los hombres al Estado. Sin embargo, el comercio siguió funcionando con vitalidad seguramente benefficiado también por la reforma monetaria realizada de Constantino basada en el solidus de oro.

De las dos grandes regiones del Imperio, el Oriente y el Occidente, la 1ª aventajaba infinitamente a la 2ª, no sólo en la superioridad de su civilización, sino también por la mucho mayor vitalidad económica.

A partir del siglo IV es en Siria y en Asia Menor donde se concentran las industrias de exportación, especialmente las textiles; cuyo mercado era el propio imperio.

La invasión de germanos, cuados, marcomanos, godos, francos, suevos y vándalos se consolida en Occidente a comienzos del siglo V y sus provincias se transforman en reinos germánicos. Los vándalos se instalan en África, los visigodos en Aquitania y España, los burgundios en el Valle del Ródano, los ostrogodos en Italia.

El objetivo era el mar, el mare nostrum. Pero no para anular el Imperio Romano sino para instalarse allí para disfrutarlo.

En medio de las luchas, de la miseria y la anarquía que acompañaron a las invasiones, la civilización se fue degradando, pero conservando una fisonomía netamente romana.
La mayoría de las ciudades romanas sobrevivieron, y la organización eclesiástica, al no sufrir casi ninguna alteración en la época de las invasiones, conservó su carácter municipal en los nuevos reinos fundados por los conquistadores germánicos.
Sus instituciones municipales no desaparecieron bruscamente, y cada ciudad siguió siendo el mercado de los campos de su alrededor. El comercio entonces siguió funcionando, y éste se explica por la existencia del tráfico mediterráneo.
Así se mantuvo desde el siglo V al VIII: la organización económica del mundo sobrevivió a su fragmentación política.

Ahora bien, el orden mundial que había sobrevivido a las invasiones germánicas no pudo hacerlo a la del Islam, que fue como un cataclismo cósmico.
En vida de Mahoma (571-632) nadie hubiese podido preverlo, pero bastaron poco más de 50 años para que se extendiese desde el Mar de China al Océano Atlántico.
Derriba al Imperio Persa (633-644), le arrebata al Imperio Bizantino Siria (634-636), Egipto (640-642), África (643-708= e irrumpe en España en el año 711.
La irrupción del Islam destruye el mundo antiguo, terminando con la comunidad mediterránea que se agrupaba a su alrededor.
El cluto del profeta sustituye la fe cristiana, el derecho musulmán al derecho romano, la lengua árabe  a la lengua griega y latina. El Mediterráneo, en lugar de unir separa a Oriente de Occidente y se rompe el vínculo que unía el Imperio Bizantino con los reinos germánicos del oeste.

La significación del pueblo hebreo en la misma época de las monarquías mesopotámicas y egipcias

Los hebreos no alcanzaron el grado de perfeccionamiento y racionalización técnica, política y administrativa de las monarquías mesopotámicas y egipcias, sin embargo de todos los pueblos orientales son ellos los que mayor y permanente significación han tenido para el futuro desarrollo histórico universal.

De sus concepciones espirituales surgieron dos religiones universales destinadas a transformarse en fuerzas de la historia universal: el cristianismo y el islamismo. 
Muchas de las ideas y creencias fundamentales de la cultura occidental tienen sus raíces en el pueblo judío:

El monoteísmo
El monoteísmo hebreo  supone la unicidad de Dios, y por lo tanto la repulsa de todo politeísmo y de los dioses nacionales. dios es universal, es el Dios de todos los pueblos y, por lo tanto, en el monoteísmo está implícita la unidad sustanciall del género humano, compatible con que Israel sea "el pueblo elegido". 
Este dios único tiene carácter personal y una configuración análoga a la humana, pues el hombre fue hecho a su imagen y semejanza.
Jahvé es omnipresente y omnipotente pero, al mismo tiempo, bueno y justo, y fuente de todo orden moral.
No es una fuerza de la naturaleza ni una divinidad arbitraria, pues sus castigos (diluvio, destrucción de ciudades, cautividad de pueblos, etc)  no tienen otro objetivo que restaurar el orden moral destruido por el pecado.

A diferencia de otras religiones orientales, no se confunde a dios con los elementos naturales, sino que son dóciles instrumentos a su servicio. Es decir que la naturaleza es un elemento distinto e inferior al hombre.

El pensamiento hebreo distingue claramente a Dios, la naturaleza y el hombre.

El descubrimiento de la historia
El hombre,en cuanto ser libre, está obligado a crear sus propias formas de vida y su propia historia. Y aunque Dios puede enderezar las acciones de los hombres, es a los hombres a quienes les corresponde decidir su destino.
La historia transcurre entre dos puntos precisos: un origen constituido por el pecado del hombre unido al designio divino de salvarlo, y un fin, constituido por el acto simultáneo del juicio final y de la salvación. Todo el período intermedio, la historia y la vida propiamente dicha, no es más que una etapa de preparación y de prueba para el último acto del drama histórico